Las taquillas fenólicas destacan por su elevada resistencia a la humedad, los golpes y el desgaste diario. Además, son fáciles de limpiar, no se deforman con el agua y mantienen sus prestaciones incluso en ambientes especialmente exigentes. Es decir, son hidrófugas, ignífugas y antibacterianas.

Otra de sus principales ventajas es su larga vida útil, lo que permite reducir reparaciones, sustituciones y costes de mantenimiento a lo largo del tiempo.

Por este motivo, muchas empresas e instalaciones públicas consideran las taquillas fenólicas una inversión más rentable a largo plazo que otros materiales, sobre todo para entornos húmedos como vestuarios.